El modelo de negocio
15 de Junio del 2010
Reuniones, planes, revisiones… basta con echar un vistazo al funcionamiento de cualquier empresa media de nuestro tejido económico para observar el grado de complejidad que entraña. Sin embargo la base de toda empresa, sus cimientos, son el modelo de negocio y en este caso cuanto más sencillo, claro y transmisible, mejor.
Un buen producto, un buen vendedor, un precio acorde al valor percibido por el cliente y un buen servicio. El esquema básico del modelo de negocio.
A veces, las empresas se ven inmersas en tal vorágine de tareas, sucesos, decisiones… que el esfuerzo realizado deja de tener consonancia con el modelo de negocio y con los objetivos de la empresa (al final se reducen a uno: ganar dinero).
Es por esto que siempre tenemos que tener muy claro a qué nos dedicamos, qué ofrecemos, cual es nuestra misión.
Esta simplificación no pretende ser tradicionalista, el modelo de negocio puede ser objetivo de innovación y cambio, de echo puede, y en ocasiones debe, evolucionar con el tiempo. Pero esto no quiere decir que nos podamos permitir que se vuelva difuso, si varía, debe ser intencionadamente y de forma clara.
Si no es capaz de responder sucintamente (en 60 segundos) a la pregunta ¿cuál es su modelo de negocio?, siéntese, reflexione y obtenga una respuesta. La base de los modelos de negocio más pioneros se explican en menos tiempo del propuesto.